The Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative

Discípulo Junaid Jemal Sendi

Quiero bailar para lograr un cambio en Etiopía,
incluso un cambio pequeño, pero que podría
tener grandes consecuencias.”

2004/2005

Tras un año con un Maestro

Junaid Jemal Sendi habla de su año como Discípulo Rolex

¿Cuál fue su realización artística más importante antes de comenzar a participar en este programa?

Mi primera creación artística fue la coreografía de la obra “Yemot Guzo”, preparada para Sanga 3, concurso de danza de Madagascar, en 2003. Ocupó el primer lugar entre 71 trabajos presentados en vídeo, y nuestra compañía, Adugna, fue invitada a actuar en Madagascar. Esa fue nuestra primera creación que recibió una gran cobertura en los medios de difusión, en Etiopía y en el extranjero.

¿Cómo se desarrolló el año de tutoría?

Al comienzo, me limité a observar mientras Saburo Teshigawara organizaba la iluminación y el escenario. Luego, filmé algunos vídeos de su creación coreográfica. Más tarde, me invitó a Italia, a interpretar un pequeño papel en una coreografía. Al final, en Japón, interpreté un papel importante en otra obra. Ahora, Saburo quiere que siga en su compañía y actúe con ella en Europa. En síntesis, de mirar pasé a hacer algo y luego a formar parte del grupo.

¿Qué ha sido lo mejor de la experiencia como Discípulo Rolex?

Es estupendo que Rolex haga esta inversión para permitir que un joven artista trabaje y estudie. A lo largo de su vida, una persona joven tiene tiempo para hacer muchas cosas. Puede aprender enormemente, y también puede enseñar a otros.

¿Puede contar una anécdota o situación que sintetice o refleje la relación entre usted y su Mentor?

El primer día de trabajo juntos, le pregunté: “¿Cómo se hace una coreografía para bailar uno mismo?” La respuesta de Saburo fue: “¡Hay que hablarle al aire, luchar con el aire, y hablarle a las paredes! Una pared puede ser la pareja. Con imágenes como ésta, hablando con el aire y la pared, o nadando por el espacio como si fuera agua, se podrá crear algo nuevo. Es como trabajar con otra persona”.

¿Cuál es la enseñanza o consejo más importante que recibió de su Mentor?

El proceso fue realmente fluido. No me integró de inmediato al grupo, y me dio distintos encargos. La enseñanza fue paulatina. Me dejó tiempo para observar y examinarlo todo. Ahora, cada vez que enseñe, o si llego a ser Mentor de alguien, quiero trabajar así.

¿Recibió de su Mentor otras enseñanzas, ajenas a la práctica de su arte?

Saburo no se concentra únicamente en la danza, sino que participa en otros proyectos artísticos, vídeos, carteles y fotografía. A veces, si uno adopta una posición que se vería magníficamente bien en unas páginas de revista, pide: “Hazlo de nuevo”, y vuelve a sacar fotos. Su pensamiento rebasa la danza. Cualquier creación puede conectarse con la danza.

¿Puede describir en pocas palabras los aspectos más beneficiosos de su año de tutoría?

Lo más útil fue el trabajo entre dos. Nunca antes había tenido esa oportunidad, ni siquiera con directores de danza que pasan mucho tiempo en Adugna. Éstos siempre dedicaban su tiempo a todo el grupo, 16 ó 18 bailarines. En el trabajo a dos se aprende enormemente. Se le pueden hacer preguntas al Mentor en cualquier momento, puesto que está allí, contigo. ¡Qué felicidad! No podría tener esta posibilidad en África, ni tampoco en Nueva York. De hecho, muy pocos artistas en todo el mundo tienen esta suerte. Soy verdaderamente afortunado.

Ahora que el año de tutoría ha terminado, ¿qué rumbo tomará su carrera artística?

Quisiera seguir trabajando en la compañía de Saburo, para experimentar y explorar la técnica que me enseñó. Espero seguir actuando con esta compañía y aprendiendo más. Quisiera dominar perfectamente esta técnica, llevarme lo que aprendí de Saburo y de otros maestros, y encontrar mi propia vía. Espero que de todo esto surja algo realmente bueno.

¿Desea hacer otro comentario?

En África, los problemas sociales son múltiples, y la gente con dinero no apoya el arte. Rolex está haciendo un trabajo maravilloso al respaldar a jóvenes artistas de todo el mundo. Me resulta difícil hablar de esto, pues me conmueve en lo más hondo. Pero los únicos que pueden enseñarle a la gente lo que es la vida son los artistas. Éstos pueden hacer mucho en este mundo. Agradezco a Rolex su magnífica iniciativa. Si el futuro me es favorable, quisiera imitar a Rolex, ayudando a jóvenes artistas a cumplir su cometido en el mundo.