Primeras impresiones
Entrevista con Junaid Jemal Sendi al iniciar la tutoría
¿Qué era lo que más le llamaba la atención de participar en la Iniciativa Artística Rolex?
La oportunidad de estar cerca y de trabajar con una persona que tiene mucha experiencia y de la que puedo aprender mucho.
¿Ya había tenido un Mentor?
Nunca antes había tenido un mentor individual, ya que me formé con otros 15 integrantes de la Compañía de Danza y Teatro de la Comunidad Adugna. El fundador del grupo es el coreógrafo británico Royston Maldoom, quien llevó la idea a Etiopía y nos hizo a todos bailarines. Él cambió nuestras vidas. Igualmente conté con la ayuda de la conocida coreógrafa de Senegal, Germaine Acogny, quien fortaleció mi confianza y me mostró que podía alcanzar algo. Ella sigue prestándome un gran apoyo, sobre todo al mostrarme cómo ser coreógrafo.
¿Qué beneficios espera obtener de esta colaboración?
Mi objetivo principal es lograr una coreografía para un solo, para mí o para otro bailarín. También me gustaría aprender cómo proceder con la iluminación y el escenario, todo lo que se ajusta con la coreografía. En nuestro primer mes juntos, ya he aprendido bastante y estoy seguro de que aprenderé aún más durante el año. Espero aprender mejor cómo hacer mi coreografía lo más clara posible. En Etiopía, sólo hay una compañía de danza y a menudo la gente pregunta: ¿de qué se trata la danza? Quiero bailar para lograr un cambio en Etiopía, incluso un cambio pequeño, pero que podría tener grandes consecuencias. Quiero compartir lo aprendido con otros integrantes de Adugna y crear nuevos trabajos de coreografía para inspirar y educar a quienes los miren. ¡Esto será la guinda sobre el pastel!
¿Cuál ha sido la mejor parte de ser un Discípulo Rolex hasta ahora?
Ser un Discípulo es algo muy positivo para un joven artista debido a que alguien con mucha experiencia te brinda oportunidades que de otra forma no se tendrían. Cuando se está con una persona se aprende mucho más que cuando se está en un grupo de 16. En la práctica, me ha parecido particularmente interesante el trabajo con niños con deficiencias visuales, los ejercicios de improvisación y la grabación.
¿Cómo fue su entrevista con el Mentor durante el proceso de selección?
Desde el primer instante, sentí un vínculo con Saburo Teshigawara. Hablamos de manera precisa sobre la danza y nos entendimos mutuamente. A él le gustan las cosas naturales y quiere que sea yo mismo. Hago lo que puedo y hablo con sinceridad, lo que es de su agrado. Antes de conocerlo, había leído mucho sobre él en Internet y pensaba que trabajar juntos sería maravilloso. Pensé que si me escogía como su Discípulo me ayudaría en todo. Sabía que él sería importante para mí. Nunca olvidaré el día en que lo conocí. Incluso cuando los demás candidatos estaban improvisando con Teshigawara, él seguía dando ideas a medida que cambiaba de música. Cuando recibí la llamada en que me anunciaban que iba a ser su Discípulo, empecé a gritar y no podía dejar de hablar.
¿En qué cree que su trabajo se parece al de su Mentor o se distingue de éste?
Tenemos ideas similares sobre lo que ocurre en el escenario, incluyendo la iluminación y otros aspectos. Él ha hecho mucho trabajo en solo que, aunque es lo que quiero hacer, para mí es una novedad. Él ha adquirido mucha experiencia, mientras que yo hasta ahora estoy empezando mi carrera internacional.
¿Cree que las orientaciones de Saburo Teshigawara cambiarán de alguna forma su perspectiva de la danza?
Sí, puesto que Saburo me está empujando hacia la dirección en que me gustaría estar. Igualmente, me anima mucho mostrándome que tengo la capacidad de hacer más para llegar al lugar donde quisiera estar.