Combinando las diferencias

Anne Teresa De Keersmaeker y Anani Dodji Sanouvi tienen algo en común: su amor por la danza. Para convertir este amor en una pasión compartida entre el mentor y el discípulo, todo lo que hicieron fue poner algo de sí mismos. La famosa coreógrafa de Flandes y el joven bailarín africano fueron más allá y se esforzaron por conocerse. Al principio, sus diferencias fueron abrumadoras.

La primera vez que Anani pisó los estudios de Bruselas, se sentó en el suelo apoyando la espalda contra la pared y observó, repitiéndose, hasta convertirlo en un eco interno: ¿Qué puedo hacer en este espacio? ¿Cómo puede ella lograr que 15 personas se muevan juntas en un lugar tan pequeño? El arte de De Keersmaeker consiste en posicionar los movimientos en el espacio y el tiempo –una magia que parece natural, pero que, en realidad, ha desarrollado a través de años de intenso trabajo sobre los gestos y movimientos, el dominio del espacio y también de la música, que sirve de eje central.