Tras un año con una Maestra
Aditya Assarat habla de su año como Discípulo Rolex
¿Cuál fue su realización artística más importante antes de comenzar a participar en este programa?
Había rodado ya diversas películas y vídeos, pero ninguno de estos trabajos tuvo una importancia particular. Creo que es más significativo valorar una obra en su totalidad y continuidad.
¿Cómo se desarrolló el año de tutoría?
Creo que aprendí muchas cosas mientras observaba a Mira Nair dirigiendo su nueva película, “El buen nombre”, en Nueva York y en India.
¿Qué ha sido lo mejor de la experiencia como Discípulo Rolex?
La oportunidad de trabajar junto a Mira y también de dar a conocer mis creaciones entre un público más amplio, gracias al apoyo del programa de Rolex.
¿Puede contar una anécdota o situación que sintetice o refleje la relación entre usted y su Mentora?
El primer día del rodaje de “El buen nombre”, Mira estaba empeñada en conseguir una última toma antes de la puesta del sol. Nos encontrábamos en un embarcadero contra el que rompía un fuerte oleaje y todos nos estábamos empapando. En el momento de poner a rodar las cámaras, Mira ya no recordaba si la actriz debía mirar a la cámara de la izquierda o de la derecha. Comprendí que su método no es muy distinto del mío. Una filmación tiene los mismos problemas, en cualquier lugar. Es una carrera contra el tiempo y todos los directores están sometidos a presión y cometen errores. Esto me dió confianza.
¿Cuál es la enseñanza o consejo más importante que recibió de su Mentora?
Siempre verse bien y ser el centro de atención, porque ser director es como ser el anfitrión de una fiesta, no lo ha dicho en estos términos, pero eso es en realidad.
¿En qué cree que su trabajo se parece al de su Mentora o se distingue de éste? ¿Fue esta semejanza o esta diferencia un estímulo o un obstáculo en su relación?
Nuestro trabajo es muy similar. De hecho, es asombrosamente similar. El proceso de realización cinematográfica es igual, en todas partes, y yo estoy bien encaminado. Esta es la lección más valiosa que recibí de Mira.
¿Recibió de su Mentora otras enseñanzas, ajenas a la técnica misma del cine?
Una tarde, estábamos rodando en una hermosa residencia de Long Island, detrás de la cual había un gran jardín con vistas sobre la bahía. Al mediodía, cuando todo el equipo se marchó a almorzar, Mira se reclinó en la hierba a disfrutar del paisaje y se quedó dormida. Pienso que ella no pierde la perspectiva de su trabajo. El cine, como carrera y como modo de vida, tiene un verdadero sentido cuando uno es capaz de hacer una pausa para contemplar un paisaje.
¿Puede describir en pocas palabras los aspectos más beneficiosos de su año de tutoría?
La interacción con Mira Nair. La oportunidad de conocer gente en los círculos del cine fuera de Tailandia. El estipendio que Rolex da a cada Discípulo: mentiría si dijera lo contrario.
¿Ha cambiado el enfoque que tiene del cine o desarrollado otro durante su experiencia como Discípulo?
Pienso que mis conocimientos son más sólidos gracias a mi trabajo con Mira. No es que haya aprendido algo nuevo, pero sobre todo aprendí que lo que ya estoy haciendo – mi proceso como cineasta – es esencialmente correcto. Esto me da confianza para seguir.
Ahora que el año de tutoría ha terminado, ¿qué rumbo tomará su carrera artística?
Seguiré trabajando como director. Espero que el respaldo que he recibido de Mira y de Rolex se refleje en la calidad de mi trabajo.