The Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative

Discípulo Aditya Assarat

El cine, como carrera y como modo de
vida, tiene un verdadero sentido cuando
uno es capaz de hacer una pausa para
contemplar un paisaje.”

2004/2005

Viernes, 1

Tomo el tranvía de la calle 60 para ir al plató del hospital pasando por East River. ¡El paisaje es hermoso y el tranvía se acerca tanto a los edificios, que puedo ver el interior de los departamentos!

Seguimos filmando la escena de Ashima dando a luz a su hijo, Gogol. El rodaje se prolonga porque hay muchos actores y porque hay un bebé que no para de llorar. Me acuerdo de una regla esencial que aprendí cuando era estudiante: ¡no incluir bebés ni animales en la película! Parece que sucede lo mismo con las grandes producciones; ¡10 millones de dólares no hacen que un bebé deje de llorar!

La escena tiene cuatro personajes: Ashoke, Ashima, un médico y una enfermera. Mirando la escena en la pantalla, sentado junto a Mira, me doy cuenta de que no está saliendo bien. Pero no puedo decir nada, no soy el director y no es mi película. De todos modos, me parece que los actores que interpretan al médico y la enfermera son malos. La escena no está quedando divertida y se supone que debe serlo. Tengo la impresión de que la escena no está saliendo bien y sé cómo se siente Mira, al fin y al cabo también soy director.

Algunas veces, la presión acumulada del día te cansa y no te permite ver las cosas claramente. He dirigido escenas que me parecen buenas en el plató, pero en la sala de edición me doy cuenta de que en realidad estaban fatales. Pero no siempre te das cuenta en el plató.

Algunas veces, sólo ves lo que quieres ver. Definitivamente, el hecho de ver los errores de mi mentora me da confianza; siento que no soy el único que comete errores, incluso los directores más experimentados se equivocan. No somos diferentes.

Durante la cena, tengo una conversación de 30 minutos muy interesante con Norm, el maquillador. Él me habla sobre los sindicatos. En la industria del cine en Estados Unidos, todo el mundo está en un sindicato. El Sindicato de actores, el Sindicato de directores, el Sindicato de diseñadores de producción, el Sindicato de maquilladores. Todos los departamentos están afiliados a un sindicato nacional. En Estados Unidos, los sindicatos protegen al común de la gente para evitar que quienes tienen poder se aprovechen. Los sindicatos establecen las reglas para sus miembros: sueldo semanal, duración del trabajo, etc. Cuando un productor no cumple las reglas, se las tiene que ver con el Sindicato. No pueden aprovecharse de las personas, como sucede en Tailandia, donde algunas veces las empresas hacen trabajar más tiempo a su gente. Se supone que es algo positivo.

El sistema de sindicatos también tiene problemas. Su dinero proviene de los miembros, así es que los sindicatos buscan contar con la mayor cantidad de miembros que sea posible. A pesar de que hay una ley que obliga a contratar personal sindicalizado, los productores prefieren no hacerlo, pues el personal sindicalizado resulta más caro.

De todos modos, pueden contratar a personas no sindicalizadas, la película será no sindicalizada (“non-union film”). Pero entonces, los sindicatos suelen sabotear la producción; envían gente para que convenza a los no sindicalizados de hacer huelga. Pueden decirles, por ejemplo, “si dejan el trabajo, podrán afiliarse a nuestro sindicato gratis”. Entonces, los maquilladores se adhieren a la huelga pensando que van a ganar más dinero si se sindicalizan. La producción tiene que suspender el trabajo hasta que el productor decida contratar personal sindicalizado.

El principal sindicato es el de conductores, llamado “the Teamsters”. Son muy poderosos. Han arruinado producciones no sindicalizadas enviando a sus miembros con camiones para que toquen la bocina todo el día, lo cual hace imposible grabar el sonido de la película. ¡Han llegado incluso a golpear a los conductores no sindicalizados! El productor no tiene entonces más remedio que contratar personal sindicalizado.

Y cuando la gente se afilia al sindicato, no siempre encuentra trabajo, pues el sindicato tiene muchos miembros. Norm me cuenta que muchos maquilladores del sindicato no encuentran trabajo. Hay muchas personas y muy pocas películas. Y además está la corrupción. Las personas cercanas a la dirección del sindicato siempre tienen trabajo. ¡Lo mismo que sucede en Tailandia!

Esa es una de las razones por las cuales es costoso hacer películas en Hollywood y muchas películas son filmadas fuera de Estados Unidos.

Sábado y domingo, 2-3

No hay rodaje durante el fin de semana. Voy al Guggenheim Museum a ver una instalación del artista tailandés Rirkrit Tiravanija. ¡Es muy interesante!

Lunes, 4

Hoy rodamos en el aeropuerto JFK y la furgoneta parte de la esquina de la calle 35 con la 3a avenida. Llego a las 6:00h. y el cielo aún está oscuro. Hay unas treinta personas esperando en la calle, no las reconozco, y luego me entero de que son los extras de la escena y están esperando el autobús adicional. Siempre me compadezco de los extras; muchos son actores que no han conseguido un papel, pero siguen trabajando, año tras año, con la esperanza de que algún día suceda algo. Algunos son muy viejos y yo me digo “no tendrían que estar esperando un autobús en la calle a las 6 de la mañana. Deberían estar en casa con su familia”.

Las escenas de hoy son complicadas, hay muchos extras caminando en el segundo plano, pues trascurre en el aeropuerto. ¡La seguridad es drástica y algunos maquilladores tienen control en los rayos X porque llevan cortaúñas en su maleta!

Rodamos en la terminal internacional de JFK, pero no hay muchos pasajeros en el lugar. Pienso en “La Terminal”, de Steven Spielberg, para la cual fue recreada esta terminal en un hangar. Creo que es el plató más grande que se haya construido en la historia del cine. Es increíble todo lo que puede hacer una persona por una película.

El rodaje avanza lentamente durante el día. Yo me voy a las 18h. a cenar con unos amigos.

Martes, 5

Es el día más hermoso y estamos en el lugar más bonito de todos hasta ahora. La temperatura es cálida, hace sol y estamos filmando en una casa muy bonita en Oyster Bay. La casa es grande y detrás tiene una pendiente que llega hasta la playa. Oyster Bay es uno de los barrios más sofisticados de todo el país. Allí viven muchos neoyorquinos adinerados que no quieren vivir en la ciudad. Sirvió de inspiración para “El Gran Gatsby”, uno de mis libros favoritos.

Filmamos en este lugar, porque en el guión, Gogol, el hijo de los inmigrantes, tiene una novia americana rica y viene a la casa en la que ella creció para conocer a sus padres. En el guión, él se siente orgulloso de “tener” esa novia, pero también siente que nunca estará en su lugar en el mundo de ricos del que ella viene. Es más o menos lo que le sucede al héroe de “El Gran Gatsby”.

Por esa razón, Mira ha decido filmar aquí en Oyster Bay, lo sé. En medio de estas casas tan hermosas que dominan la bahía, se respira un aire inaccesible para los inmigrantes. No hemos nacido acá y por esa razón nunca perteneceremos a este lugar. Es la cara más clasista de Estados Unidos. Siento una profunda tristeza caminando por la playa. Yo tampoco podré formar parte de este mundo.

Hoy Mira vuelve a estar enferma y de mal humor. Rolex ha enviado a un periodista para entrevistarla, pero ella no acepta, y habla solamente conmigo. Durante la pausa, cuando todo el mundo va a buscar un lugar cercano para comer, Mira se reclina en la hierba para disfrutar del paisaje y se queda dormida. Creo que Mira ha triunfado porque no ha perdido la perspectiva de su trabajo. Le gusta el cine. Pero le gusta más vivir. Tiene la capacidad de hacer una pausa para contemplar el paisaje, y creo que sólo cuando logras hacer algo así puedes hacer del cine tu carrera.

Miércoles, 6

Mira sigue enferma y un médico viene por la mañana para examinarla y medicarla. Pero la película debe continuar.

Hoy filmamos en Manhattan por primera vez. Estamos en Upper East Side entre la calle 75 y Park Avenue, la zona más cara de la ciudad. La casa en la que estamos rodando pertenece a la misma familia que la casa en la que rodamos ayer en Oyster Bay.

Es un edificio de cinco pisos muy hermoso. Pero es un apartamento y no hay mucho espacio para circular. Pregunto a Lydia, la productora, por qué no construyeron todo en un plató dejando afuera solamente las escenas de exteriores, y su respuesta es “dinero”. Habría sido más costoso construir el plató, pues “el sindicato de carpinteros tiene precios muy altos”. Me acuerdo de mi conversación con Norm la semana pasada.

Estamos filmando escenas entre Gogol (Kal Penn) y su novia americana, Maxine, interpretada por la actriz australiana Jacinda Barrett, a quien vi en Bridget Jones 2 en el papel de la hermosa asistente de Colin Firth. Jacinda es muy guapa en persona. Mide más de 1,70, tiene pelo largo y rubio, y cuando no está rodando una película, habla por teléfono mientras camina por la calle y todo el mundo se queda mirándola. Parece una estrella de cine. Como es casi una pulgada más alta que Kal, Mira me dice que Jacinda tiene que encorvarse en algunas escenas para que parezca más baja que Kal.

Kal también tiene admiradoras. El edificio se encuentra frente a una escuela, y por la tarde, después de las clases, un grupo de adolescentes corre para tomar fotos de Kal, porque les encantó en “Dos colgados muy fumaos”. ¡Le dicen que han comprado el DVD! Hasta antes de filmar “El buen nombre”, Kal era conocido sólo por sus papeles en comedias. Tiene mucho talento y puede hacer muchas cosas divertidas con su rostro, como Jim Carrey y otros actores de comedia famosos. Esta película representa un desafío para él; es su primer personaje dramático. Debe convencer al público de que es un líder. ¡Mira le ha puesto con un entrenador para que levante pesas y saque músculos! ¡Es que es muy flaco!

Hoy es más lento, pues es difícil iluminar un apartamento verdadero. Durante estas dos semanas, he pasado bastante tiempo viendo como el DF (Director de fotografía), Fred Elmes, ilumina el plató. Fred es un caballero de verdad, es silencioso, pero trabaja intensamente, como un personaje de una película de David Lynch. La iluminación es difícil hoy debido a la falta de espacio y Fred debe colgar una HMI de 18 kilos en una grúa del otro lado de la calle y pasarla por la ventana. Aunque la iluminación toma tiempo, lo que Mira y yo vemos en la pantalla siempre es maravilloso. La cinematografía, al igual que la dirección, es asunto de gusto. Muchas personas saben cómo colocar luces, cómo obtener una buena exposición, pero al final, los mejores DF son aquéllos que tienen buen gusto, pues es un trabajo artístico y no técnico. Cuando veo las secuencias de Fred (he estado mirando secuencias en DVD en un Apple portátil), me parecen hermosas porque han sido hechas con buen gusto. Cualquier DF sabe cómo hacer que algo se vea bonito, pero muy pocos pueden hacer que se vea perfecto. Eso depende del gusto.

Tenemos el descanso para almorzar a las 17:30h. Aquí, el “descanso para almorzar” no es necesariamente a la hora del almuerzo, sino que se toma seis horas después de haber empezado. Habitualmente, empezamos a las 6:00h., así es que el descanso es al mediodía, pero, como hoy empezamos a las 11:30h., tenemos descanso a las 17:30h. O sea que es la cena, pero se llama "almuerzo". Las reglas sindicales prohíben que el equipo trabaje más de seis horas seguidas. Entonces, cada seis horas, hay un descanso de 45 minutos, el primer descanso se llama “almuerzo” y el segundo “cena”. No importa la hora. Además, el equipo tiene derecho a un mínimo de 10 horas de descanso diarias (ese lapso de conoce como “turn-around”) Como anoche terminamos a medianoche, hoy hemos empezado a las 11:30h. Las reglas sindicales nos prohibían empezar antes de las 11:30h., de lo contrario habríamos tenido que pagar una multa.

Durante el descanso, todos los miembros del equipo se van y dejan a unos cuantos asistentes de rodaje y practicantes vigilando el material que está en medio de la calle. Me sorprende que no haya policías. Tal vez sea porque estamos en Upper East Side, un barrio muy seguro de la ciudad. No vuelvo después de almorzar. Me encuentro con un amigo para caminar por Central Park. La mejor vista de Nueva York se obtiene desde el lado este del parque, en la calle 90 hacia la reserva en West Side, cuando el sol se pone tras los edificios. Se ven las siluetas de los famosos edificios de apartamentos neoyorquinos: el San Remo, el Beresford y el Dakota, en donde dispararon a John Lennon.

Jueves, 7

Estamos de vuelta en la calle 75. Mira está rodando una escena en una fiesta con unos 20 extras moviéndose en la escena. Estoy entusiasmado viéndola porque las escenas más difíciles de filmar para mí siempre han sido en las que varias personas hablan unas con otras. Resulta complicado organizar la acción sin confundir al público con muchos personajes interactuando. La forma más sencilla es formar grupos y eso es lo que Mira ha hecho. Como estamos en un apartamento, no hay mucho espacio para la cámara; Mira decide dejar la acción principal en primer plano y simplemente mantiene a los extras en movimiento en segundo plano. Así es más sencillo, pues no es necesario mover la cámara para seguir a los protagonistas. No tiene la misma fluidez visual, pero esas son las limitaciones de una filmación en exteriores. En cierta forma, es como filmar una escena de dos personas hablando teniendo gente moviéndose en el fondo.

Y sin embargo, la escena toma cerca de tres horas, debido, en parte, a la iluminación y en parte a la cantidad de ensayos que son necesarios. Ya me he acostumbrado al estilo de trabajo en este plató.

Cada escena es ensayada y filmada de la misma forma: 1. Mira ensaya la escena con los actores en el plató. Todos los directores de departamento están presentes durante el ensayo. Mira y Fred liberan a los actores una vez que han tomado una decisión sobre la escena. 2. Llaman a los dobles para que el equipo ilumine la escena y prepare el plató. Este proceso puede ser demorado, puede tomar incluso varias horas. 3. Llaman a los actores para finalizar la escena. 4. Filman.

Todas las escenas se hacen así. Al equipo le ha tomado una semana organizarse completamente, pero ahora, cuando miro alrededor, siento que todo el mundo trabaja al máximo. Creo que sucede lo mismo en todas las producciones, grandes o pequeñas. Siempre hay que darse un compás de espera para que todo el equipo adopte el ritmo correcto y se establezca un entendimiento general.

Salgo temprano para tomar un tren hacia Connecticut. Voy a visitar a mi hermana. De vuelta en la ciudad a las 22:00h. llamo al plató. Me dicen que siguen rodando. ¡A la mañana siguiente, me entero de que hay que trabajar horas extra y que sólo guardaremos el material a las 2 de la mañana! Yo sé que cada día de filmación cuesta unos 85.000 USD. ¡Las horas extra de esta noche representan 35.000 USD adicionales en el presupuesto del día!

Viernes, 8

Hoy es mi último día en el plató de Nueva York. ¡También es el más emocionante porque filmamos en exteriores por las calles de Soho! Mi imagen de las películas de Nueva York es esa (Woody Allen, Martin Scorsese, Spike Lee), las películas que veía de niño mostraban a Nueva York así, mostraban sus calles. Me siento contento de filmar en la calle. ¡Ya me siento parte de una verdadera película de Nueva York!

Este es un día de locos, comparado con los demás días de filmación. Hay gente por todas partes. Hay coches y camiones tocando la bocina por todas las calles. El técnico de sonido está a punto de enloquecer por culpa de los helicópteros de la policía que sobrevuelan la ciudad haciendo ruido. Hay un grupo de paparazzi en la acera, pues estamos filmando frente a Marc Jacobs y la campeona de Wimbledon Maria Sharapova está adentro comprando. Tenemos que esperar a que ella termine y se vaya, porque los fotógrafos siguen ahí. Finalmente sale y pasa cerca de mí, a unos 20 centímetros. ¡Es hermosa! Mide 1,80 m, es rubia, de pelo largo, lleva gafas oscuras como una super modelo. Le sonrío, pero ella no me sonríe. Antipática.

Ya podemos trabajar después de que ella se ha ido. Tenemos una escena con Gogol y su nueva novia india, Moushumi (ya rompió con Maxine) caminando por las calles en Soho. Caminan y hablan, y el camarógrafo los sigue con un Steadicam. Hay mucho ruido con los autos, la gente y los helicópteros, y Ed, el técnico de sonido, informa a Mira sobre la necesidad de utilizar ADR, lo que quiere decir que no podrán utilizar el sonido que se está grabando. Los actores tendrán que ir al estudio a grabar nuevamente el diálogo. En general, esperas no utilizar esa técnica, pues el resultado no será tan bueno como cuando los actores actúan la escena; pero en este caso, no hay alternativa. Las calles de Soho son maravillosas, pero el sonido es fatal.

Algunas veces, hay que hacer sacrificios. Nos toma toda la tarde obtener tres tomas de Gogol y Moushumi caminando por la calle. La primera, un plano general de los dos. La segunda, plano medio de Gogol. La tercera, un plano de medio de Moushumi. Aunque la continuidad entre las tomas no es perfecta, estoy convencido de que quedará bien. Es una escena animada y el público no va a notar los errores de continuidad. Le pregunto a Robyn, la supervisora de continuidad, y ella está de acuerdo. Si la escena está bien, el público no va a fijarse en la continuidad. Cuando terminamos la toma, nos apresuramos para hacer una toma de Jacinda Barrett caminando por la calle para otra parte de la historia. Instalamos la cámara en una acera de la calle más animada de Soho, ¡y sin embargo nadie parece prestarle atención! No lo entiendo. Tal vez sea porque es Nueva York y la gente está acostumbrada a ver equipos de rodaje en las calles. Esta toma me llena de alegría. Es como si volviera a la escuela de cine, filmando en las calles con gente caminando alrededor. Esa situación me emociona. Mientras filmamos esta escena, el segundo equipo se prepara para el rodaje nocturno. Se trata de una escena en un taxi en movimiento y el equipo de iluminación está montando las luces en la plataforma que llevará al coche. Así trabaja el equipo, siempre anticipan el siguiente paso. Mientras el primer equipo filma, el segundo se prepara para la siguiente toma.

Durante el descanso para almorzar, a las 18:00h., voy a ver a todas las personas con las que he compartido durante estas tres semanas para despedirme. Veré de nuevo a la mayoría en India, cuando la producción se traslade a Calcuta. Pero, por ahora, ¡nos despedimos!

Sábado, 10

Mañana por la mañana salgo para Bangkok. Paso el último día en Mirabai, en la oficina personal de Mira. ¡Es el primer día de edición! La editora, Allyson Johnson, ha estado editando el metraje desde el primer día de la filmación y esta es la primera vez que se lo enseña a Mira. Llego a las 11:30h. y hablo con Allyson (la había conocido el año pasado, cuando vine a Nueva York, y ella estaba editando “La feria de las vanidades”). La producción ha alquilado un sistema AVID para instalarlo en Mirabai, y así Mira puede editar en su oficina, en paz, y no tiene que estar con toda la gente de la oficina de producción. La edición es fantástica, sólo es necesaria una persona. Para filmar se necesita mucha gente, pueden ser cientos de personas. Pero para editar, sólo se necesita una.

Mira llega al mediodía y almorzamos todos juntos antes de empezar a trabajar. Me siento afortunado de tener la oportunidad de sentarme a su lado mientras ella mira los cortes. Y, aunque esta no sea mi película, he estado con la producción desde el principio y me llena de alegría y orgullo ver las secuencias editadas. Editamos desde las 13:00h. hasta las 18:00h., examinando todas las escenas. A pesar de que todavía es un borrador, puedo ver como la película toma forma ante mis ojos. Esa es la magia de la edición. Le pregunto a Mira qué es lo que busca en un actor cuando lo dirige y ella me responde “energía, los actores deben tener energía desde el principio hasta el final de la escena.”

Como el primer día, hoy veo que los directores experimentados, como Mira, cometen errores igual que yo. Ella se enfada porque algunas escenas no han salido bien y no se hicieron más tomas. Yo río interiormente. Creo que todos los directores de mundo saben lo que se siente en esos casos, estás sentado en la sala de edición y te das cuenta de que no tienes suficientes tomas. ¡Es positivo saber que incluso una directora famosa se enfada y protesta, igual que yo!

Mira: “¿No tengo más tomas?”

Allyson: “No.”

Mira: “Maldición...”

Cuando el sol se pone en mi último día en Nueva York, Mira y yo salimos juntos y caminamos por la 6a Avenida hasta el metro. Me dice que no tomará un taxi para volver a casa para no gastar mucho dinero. Ella rechazó el cheque que le ofrecían por dirigir Harry Potter 5, porque prefirió hacer esta película, por la que no gana gran cosa. ¿Pensará que ha cometido un error? Me sonríe y me dice “Tienes que hacer lo que realmente te interesa”.

Nos damos un abrazo en el metro. Ella se apresura, toma las escaleras y desaparece. Yo camino hacia mi departamento, observando, escuchando y oliendo el aire de Nueva York que me rodea. Tal vez algún día regrese y dirija mi propia película. Eso estaría muy bien.

CONTINUARÁ EL MES PRÓXIMO EN CALCUTA, INDIA