Martes, 22
Ya estoy en Nueva York y he alquilado un piso en el área de East Village, en Manhattan. Cuando era estudiante en NYU, vivía en este barrio, y desde entonces, cada vez que vengo a Nueva York me quedo por aquí. Conozco el lugar, las estaciones de metro, los cafés, los bares, las librerías. Me siento en casa.
Ya instalado en el que será mi hogar durante un mes, tomo el metro para ir a la Productora de “El buen nombre” entre la calle 35 y la 10a Avenida. Llego justo a tiempo para la reunión de producción de las 14h. Ésta es la primera y última vez que todo el equipo se reúne antes de comenzar el rodaje. Las tres personas clave de la creación están presentes: Mira, la productora, Lydia Pilcher, y el DF, Frederick Elmes, a quien me complace conocer, pues admiro su trabajo con David Lynch (“Terciopelo Azul”, “Corazón Salvaje”). Hay unas 30 personas más, son los directores de departamento: iluminación, sonido, vestuario, diseño de producción, transporte, contabilidad, lugar de rodaje, catering, etc.
Al comienzo de la reunión cada uno se presenta. Y yo me pongo nervioso, pues no tengo ningún cargo oficial y me da miedo que se rían de mí. Cuando llega mi turno, les digo la verdad: estoy aquí para aprender con Mira, y estaré sentado a su lado, frente a la pantalla cuando esté dirigiendo. También iré por todos los departamentos haciendo preguntas y aprendiendo del trabajo de cada uno. Un hombre me dice que le gustaría estar en mi lugar, porque tengo el trabajo más fácil de todos. Todos se ríen.
La reunión de producción se acaba a las 18h. Michael DeCasper, primer AD (asistente de dirección), empieza en la primera página del guión y va explicando cada escena sucesivamente, para que todos los departamentos sepan exactamente lo que sucede. Todo el mundo puede hacer preguntas, aunque todos los departamentos han estado en preproducción durante más de un mes. La reunión es simplemente la oportunidad para que todos se vean. Después de todo, hacer una película es como partir a la guerra durante 3 meses. Es esencial que todos los miembros del equipo se conozcan.
Miércoles, 23
El desfase horario me despierta a las 3h. Leo la versión final del guión, escrito por la guionista habitual de Mira, Sooni Taraporevala, quien ha escrito la mayoría de los guiones de Mira desde su primera película “Salaam Bombay!” A primera vista, identifico problemas en el guión; me parece que tiene las mismas flaquezas que todas las novelas que son llevadas al cine, es decir comprimir una novela en una cinta de dos horas, por lo que hay excedente de escenas y escasez de personajes y de detalles. Entonces, recuerdo que “Salaam Bombay!” fue nominada al Oscar en 1988. ¡Mira y Sooni saben ciertamente mucho más que yo acerca de la escritura de un guión! Tal vez esa sea la primera enseñanza de este viaje: cierra la boca y abre los ojos. ¡Así se aprende!
Comprendo la razón por la cual Mira rechazó la proposición de dirigir Harry Potter 5 para hacer esta película. La historia es sobre una familia india que emigra hacia Estados Unidos. Mira nació en India y viajó a Estados Unidos para ir a la Universidad de Harvard, y cuando se graduó, se mudó a Nueva York para realizar su sueño de hacer cine. Su vida es prácticamente el reflejo del personaje principal de la novela. Creo que para ella es algo personal. Su decisión de dejar de lado una producción enorme como Harry Potter para dedicarse a un proyecto más pequeño me inspira respeto. Ya me había contado que el sueldo que le ofrecían por dirigir Harry Potter equivaldría a la mitad del presupuesto de “El buen nombre”. ¡El presupuesto de “El buen nombre” es de 10 millones de dólares!
Jueves, 24
Aunque el rodaje empieza oficialmente el lunes, hoy hay unas tomas de preproducción. Planearon algunas tomas para hoy, porque las previsiones del clima anunciaron nieve y Mira quiere que haya nieve en las calles para que se vea que es invierno. ¡Tuvimos suerte! Anoche nevó, y sigue nevando durante los treinta minutos que dura mi trayecto hasta el plató en Yonkers (al norte de Nueva York) en la furgoneta de producción. Cuando llego, todo el mundo parece estar de mal humor, porque es el primer día y hace frío. No me he acostumbrado a este clima de Nueva York y me estoy helando.
Las tomas de esta mañana son esencialmente sobre la nieve. Me presentan a los dos actores principales, Tabu, quien desempeña el papel de Ashima Ganguli, e Irfan Khan, su esposo, Ashoke Ganguli en la película. Los dos son actores famosos de Bollywood (la meca del cine en India). Mira decidió trabajar con actores de India, porque no hay muchos actores indios en Estados Unidos. La única excepción es el hijo, Gogol Ganguli, interpretado por Kal Penn, un actor indio que trabaja en Hollywood. El año pasado protagonizó una comedia que me gustó mucho, “Dos colgados muy fumaos”. Después de “El buen nombre”, será el mejor amigo de Superman en la nueva película de “Superman”. Hoy no está en el plató.
Después de las tomas en la nieve en Yonkers por la mañana, vamos a Rockaway Beach, en Brooklyn, para rodar una escena retrospectiva por la tarde. ¡Pasamos de la nieve a la playa en un mismo día! En la escena, aparece el padre Ashoke hablando con Gogol, su hijo de cuatro años, en la playa. Se trata de una escena difícil, 1) porque hace frío, 2) porque hay olas gigantes reventándose alrededor de los actores y el equipo, 3) porque hay un niño en la playa y 4) porque es el primer día y el equipo todavía no está metido completamente en el rodaje. Todos nos apresuramos para terminar la escena antes de que se ponga el sol a las 18h. Hoy me doy cuenta de que hacer películas es igual en todas partes, ya sea una producción pequeña en Tailandia o una película de 10 millones de dólares en Estados Unidos. Siempre falta tiempo. La gente trabaja bajo presión. Pero la esencia del cine siempre es la misma: un director crea una escena. Eso nunca cambia. Cuando era más joven, pensaba que las grandes producciones de Hollywood eran diferentes de las mías. Creía que los directores famosos trabajaban de otra manera. Pero hoy me sorprende ver que Mira Nair trabaja exactamente como yo lo hago. Tiene las mismas decepciones que yo. Le preocupa que el sol se ponga tanto como a mí. Incluso se le olvida hacer alguna toma. Igual que a mí.
Esto me da la confianza de saber que puedo hacer lo que ella hace. Durante este mes en Nueva York, observaré y aprenderé muchas cosas, pero la lección del primer día será la más importante de todas.
Viernes, 25
Hoy desperté a las 8h. y tomé el metro hacia DuArt, el laboratorio cinematográfico de la calle 48. Estamos viendo las secuencias de ayer. Cuando llego, me siento en la sala con Mira, Lydia la productora, Fred el DF, y Stephanie, la diseñadora de producción. Las tomas de ayer se hicieron con salto de bleach, una técnica de revelado de la película que crea un mayor contraste. Es muy bonita y confiere a la película un toque urbano. El equipo está satisfecho con el metraje y los actores se ven bien, que es lo más importante, pues cuando la gente ve una película, mira a los actores. A mí me alegra el simple hecho de asistir a la proyección de las tomas de ayer. Cuando estás rodando una película en Tailandia, no tienes la posibilidad de ver las tomas en una sala, siempre las ves en vídeo. En una sala es mejor, pues ves exactamente lo que el público va a ver.
Lunes, 28
¡Primer día de rodaje!
En esta experiencia en Nueva York, he aprendido que las furgonetas del equipo no salen de la oficina de producción. En realidad, parten de cualquier esquina de la ciudad y los miembros del equipo tienen la responsabilidad de llegar a tiempo a la esquina para subirse a la furgoneta. Hoy volvemos a rodar en Yonkers; la furgoneta llega a la esquina de la calle 96 y Broadway a las 18:20h. Al salir del metro, corro hacia la furgoneta. Todavía está oscuro y está helando. No hay nadie en la calle, excepto los locos que deciden pasarse la vida haciendo películas.
Es nuestro primer día de rodaje y Mira lleva a cabo una ceremonia de bendición india (buang-suang). Es como lo que hacemos en Tailandia, para bendecir y traer suerte a la producción. Mezcla arroz y una pasta roja, y luego camina por la sala, pintando con el dedo un punto rojo sobre la frente de cada miembro del equipo. Cuando llega frente a mí, pinta un punto sobre mi frente y, como soy su discípulo, a mí me toca el honor de hacerle a ella el suyo. (¡Espero que no me eche la culpa si la película sale mal!)
¡Empieza la película!
Al igual que el jueves, estamos filmando en un pequeño departamento en el que no hay mucho espacio para moverse. Yo me siento al lado de Mira, frente a la pantalla, para verla trabajar. Alrededor nuestro, 60 personas se mueven de un lado a otro, trabajando como locos. Entre una y otra toma, ella se da la vuelta y hablamos. A veces le hago preguntas y a veces ella sólo busca a alguien con quien hablar y relajarse. Cuando está muy ocupada o algo decepcionada, me alejo y converso con los otros miembros del equipo, para dejarle espacio para ella misma. Siempre hay tres personas frente a la pantalla, Mira, yo y la supervisora de continuidad, una sudafricana muy simpática, Robyn, quien ya ha trabajado con Mira varias veces. Como las películas se filman por pedazos, sin seguir un orden cronológico, el supervisor de continuidad se hace cargo de la continuidad de todas las escenas filmadas. En un plató, el supervisor de continuidad representa al editor. De él depende que no haya problemas cuando llegue el momento de que el editor corte. Tiene en cuenta todos los aspectos: accesorios, vestuario, movimientos de los actores e incluso los diálogos. Es un cargo muy importante y por esa razón, Robyn siempre se sienta al lado de Mira.
Guardamos las tomas a las 20:30h. Tuvimos un día pesado, frío y lluvioso. Se nos pasó el tiempo y Mira no terminó sus tomas. Llego a casa a las 23h. y me dejo caer en la cama.
Martes, 29
Hoy pasé un largo rato hablando con el responsable de sonido, Ed Novick, quien tiene 25 años de experiencia trabajando tanto en cine como en televisión. Cuando yo era estudiante, trabajé como técnico de sonido en varios proyectos, así es que me interesan mucho las enseñanzas de un profesional. En Tailandia, sólo utilizamos un micrófono de boom y tratamos de capturar el sonido. Ed tiene más experiencia; alterna el micrófono de boom y el inalámbrico, y a menudo los combina. A veces, incluso, utiliza dos micrófonos de boom. Me sorprende la creatividad de su trabajo. Debe conocer el guión desde un punto de vista creativo para poder realizar su trabajo a cabalidad. No siempre elige un micrófono de boom o uno inalámbrico en función de la calidad del sonido, es más una cuestión de “feeling”.
Ed trabaja con dos personas, una boom woman y un asistente. Él graba un sonido, la boom woman sostiene el micrófono y el asistente dirige los cables y conecta los micrófonos inalámbricos. ¡Así de sencillo! En el departamento de sonido sólo hay tres personas. ¡Ed grabó el sonido de “Spiderman”, una producción de 100 millones de dólares, y en su departamento trabajaban las mismas tres personas! Él dice que siempre tiene costes fijos.
En el plató, Mira está decepcionada con Irfan, el actor que interpreta a Ashoke. Según ella, un director necesita acostumbrarse al ritmo de cada actor, todos son diferentes. Para ella, Tabu es más flexible, hace cambios para complacer al director. Irfan necesita más tiempo para prepararse. Le dices exactamente lo que quieres y él se limita a hacer eso, no puede improvisar. Guardamos las tomas a las 21h. y Mira tampoco ha tenido tiempo de filmar la última escena, una escena de amor. Mira, Lydia, la productora, y Michael, el primer AD, deciden de común acuerdo posponer la escena en lugar de trabajar durante más horas hoy. ¡Vaya decisiones!
Miércoles, 30
Hoy rodamos en un pequeño apartamento en Oyster Bay, en Long Island, y Mira está enferma y de mal humor. Kal Penn actúa por primera vez. El apartamento es tan pequeño, que todos estamos en el vestíbulo, afuera, y además no se puede ver gran cosa. Salgo más temprano. Rolex ha enviado a un fotógrafo de Suiza para que tome fotos de Mira y yo, y tengo cita con él para cenar. La furgoneta me lleva al Queens y de ahí tomo el metro hacia Manhattan. Empiezo a sentirme como un neoyorquino nuevamente.
Jueves, 31
Hoy es un día emocionante. Rodamos en el Goldwater Hospital, en Roosevelt Island, una pequeña isla de la orilla en East River, frente a Manhattan. El lugar es precioso. Es un hospital grande y viejo con corredores que dan miedo, el marco perfecto para un película de horror coreana. A decir verdad, ya ha sido utilizado en varias películas de Nueva York, así como en Jacob’s Ladder. El clima de hoy es más cálido y, al parecer, Mira está de buenas y trabaja rápidamente. Es la primera vez que filmamos escenas con más de dos actores.
Me intereso en una escena con extras en segundo plano. Me sorprende que Mira no hable con los extras; se concentra exclusivamente en los actores principales y en el primer plano. El segundo AD se hace cargo de los extras del segundo plano. Debe comprender la escena y coordinarla con la acción en el segundo plano, lo cual es muy importante. Aunque uno no se fije en los extras en el segundo plano de una película, si no son dirigidos correctamente, la escena puede echarse a perder. En mis películas, yo hablo con cada uno de los actores de la escena. Pero en una producción grande como “El buen nombre”, el director no tiene tiempo. Mira confía en que los miembros de equipo comprenden la historia y dan lo mejor de sí, porque ella no tiene tiempo suficiente para hacerlo todo.
Una sola persona no hace una película. Hay que confiar en el equipo.
He aprendido que en una producción grande, el trabajo de cada miembro del equipo es más específico. Por ejemplo, en Tailandia tenemos al diseñador de producción, quien a su vez tiene varios asistentes. Aquí no hay “asistentes”. Cada miembro del departamento artístico tiene una tarea y un cargo específicos. Un cargo que he aprendido es:
Escenógrafo
Jessie Walker es una mujer muy simpática y su trabajo consiste en hacer que “el plató luzca viejo”. Muchas escenas de la película se desarrollan en 1977, así es que ella tiene que “envejecer” todos los accesorios y la escenografía. Para quitarles brillo y que parezcan viejos, los pinta. ¡Ese es su trabajo! Para una producción grande, se necesita una persona calificada incluso para esta tarea. ¡Ella tiene casi 20 años de experiencia en la escenografía!
La última escena de la noche es muy interesante. Ashoke llama a su esposa por teléfono desde el hospital. El departamento de diseño de producción ha instalado una cabina telefónica falsa en un corredor del hospital y la escenógrafa la hace parecer “vieja”. Gracias al maquillaje, Irfan Khan parece de 55 años (anda por los 30). El técnico de sonido ha instalado un sistema que permite que Irfan escuche la voz de su esposa en el teléfono. Tabu había grabado su texto en un sampler y Ed lo reproduce en el teléfono cuando Irfan actúa la escena. Por eso tiene la impresión de hablar realmente con su esposa, lo que le ayuda en su actuación. El segundo AD dirige a los extras que van caminando en segundo plano. ¡Todo es falso en la película!
Guardamos a las 0:30h.