Tras un año con un Maestro
¿De qué manera le ha sorprendido Frears?
Algo que repetía constantemente es que no sabré qué error cometí hasta que se haya finalizado la película. Y luego diré: "¡Oh, Stephen me lo dijo!”
Al principio, ¿criticaron sus padres la carrera que había elegido?
Mis padres nunca trataron de frenarme, pero tampoco me motivaron. Mi padre siempre esperó, hasta hace algunos pocos años, que lo que realmente quería era seguir ingeniería. Sólo después de que mi cortometraje "Días de Santiago" se vendiera en España, se dio cuenta de que quizás yo sabía lo que estaba haciendo. Antes, tenía la costumbre de decir: “A ver, hijo, ¿has estado pensando en la ingeniería? Nunca es tarde.”
¿Qué tipo de película quiere realizar? ¿Realistas? ¿Abstractas?
En realidad, el realismo no existe. Todo lo que creas frente a una cámara no respeta las reglas de la realidad. Está completamente diseñado, ensayado y fabricado para la pantalla.
¿Le preocupa que la gente que vea "Dioses" piense que satiriza a la clase alta porque les tiene envidia?
¡Pero es cierto que les tengo envidia! De alguna manera, puedes ser realmente crítico y decir: “¿Cómo pueden vivir así?” Pero, por otro lado, cuando estás allí inmerso, piensas: “Me gustaría vivir aquí.” Es una contradicción. Una parte de ti piensa que es bonito y la otra que es tonto.