Entrevista con Stephen Frears
¿Qué papel ha desempeñado en su vida su función de mentor hasta ahora?
A menudo doy clases en la National Film School of England. Es una manera de evitar hacer cine. Hay veces que me aburro o me canso de hacer cine. Entonces, lo dejo y me dedico a enseñar. Miras un montón de películas clásicas y trabajas con gente que realmente no sabe nada. Y eso te permite ser más elocuente. Lo más importante de todo es que la gente joven te enseña mucho y te mantiene vivo, en el mejor sentido posible de la palabra. Nunca sé si hago por ellos todo lo que ellos hacen por mí.
¿Existían lagunas culturales que había que superar entre usted y Josué Méndez?
Había cosas que no entendía, relacionadas con la etnicidad. Pienso que él entiende perfectamente su tema pero que debe dejarlo claro. Se necesita mucha habilidad.
¿Qué consejo tiene para lograr una buena actuación de cada actor?
Esperar hasta que lo hagan bien. Es algo que se oye. Se puede sentir su ritmo y su musicalidad. Ves a los actores trabajando lentamente sobre el tema y debes esperar a que estén listos.
¿Qué lo motiva para continuar dirigiendo una película tras otra, un año tras otro?
La gente me pide hacer cosas que me interesan. Antes de “La Sra. Henderson presenta”, nunca había hecho una película que fuera sólo canciones y danza. Y que te propongan tales desafíos a mi edad, ¡es fantástico!
El cine norteamericano puede ser muy formal. En las clases de escritura de guiones a veces los profesores sugieren la realización de ciertos tipos de eventos en determinados momentos. ¿Cuál es su opinión?
Suena algo estúpido.
Ha admitido que no tiene estrictamente un conocimiento completo sobre rodaje. ¿Que le dice a los jóvenes directores en este aspecto?
Siempre he trabajado con gente muy inteligente y siempre era el más joven del plató. Las personas que rodean a Josué son muy buenas y si es listo, las escuchará. Recuerdo haber dirigido una película para televisión en los años 70. Filmé una escena que no era muy interesante, y le pregunté al operador de cámara: “¿Por qué no es interesante?” Y me contestó: “La semana pasada rodó exactamente la misma escena”.