Proyectándose en el futuro

Calidad de voz

Las fronteras de la relación fueron simplemente prácticas. Susan Platts, por ejemplo, sabía que no terminaría el año con la voz de Jessye Norman: “Ella sabe cómo funciona el mecanismo vocal, pero no puede darme la calidad de su voz.”

“¡Susan tiene una voz maravillosa! ¡No necesita la mía!”, reacciona su Mentora. Lo que necesita, según Jessye Norman, es más ópera. “Creo que podría ayudarle a disfrutar interpretando algunos personajes. Y eso es lo que voy a hacer. Quisiera que adquiriera la experiencia del movimiento en escena, para que desarrolle su aptitud lírica.”

Mejor no esperemos nada. Aunque la Sra. Platts sea una esponja, ella se conoce muy bien. “No creo estar hecha para la ópera,” admite. “Pero todavía no he llegado al límite de mis capacidades.”

Extracto de un capítulo de David Patrick Stearns para “Unique Voices, Common Visions”, una reseña del ciclo 2004/2005 de la Iniciativa Artística Rolex.