Trabajo en conjunto
Una relación profunda
Al igual que muchas personalidades reconocidas por el público, Jessye Norman es una persona reservada. Sin embargo, entre ellas se estableció, inmediatamente, una comunicación sin restricciones a través de e-mails y por teléfono. Cuando se estaba preparando para cantar “Poème de l’Amour et de la Mer” de Chausson, en Kuala Lumpur, la Sra. Platts se sorprendió al darse cuenta de que estaba hablando en francés con su Mentora (quien había cantado y grabado la pieza) y que estaban verificando la pronunciación y hablando sobre la interpretación.
Seminario con una Maestra
Los encuentros individuales solían llevarse a cabo hacia las cuatro de la tarde, en el domicilio de la Mentora, donde la Sra. Platts calentaba la voz mientras Jessye Norman preparaba el té que tomarían antes de pasar a la parte técnica del trabajo vocal, cuyo objetivo era encontrar le forma en que Susan Platts llegaría a producir el sonido más nítido con el menor esfuerzo. “A través del trabajo con Jessye, creo que logramos afinar mi voz cada vez un poco más”, declara Platts. “Me ha enseñado a controlarme más, optimizando mi respiración.”
El régimen de Jessye Norman también incluía a Bach: “Tienes que tener alguna ayuda para tu voz para que puedas manejar correctamente los gorgoritos, así podrás cantar de todo, manteniendo la voz afinada,” dice. Insiste, además, en la importancia de la investigación histórica. Cuando estaban trabajando juntas “Romeo y Julieta” de Berlioz, la Srta. Norman logró penetrar en el pensamiento de una adolescente que descubre emociones nuevas y profundas. “Trabaja de forma tan intensa,” dice Platts, “que al llegar al tercer día, yo ya no puedo más. ¡No estoy acostumbrada a eso!”
Muy impresionada
La Mentora también quedó muy impresionada con su Discípula. “Susan no se limita a hacer las cosas de una forma en particular,” dice Jessye Norman. “Si le digo que necesita abrir más espacio para el sonido en la parte posterior de su garganta, ella lo hace, y lo hace bien, es maravilloso. Es como una esponja y es muy satisfactorio trabajar con ella.”
Sus conversaciones eran pseudo-místicas: las dos evocan la posibilidad de encontrar una zona de comunicación, indefinida y elevada, entre la música, sus colaboradores musicales y el público. Según Jessye Norman, “puedes cantar toda la noche y no cansarte.”