El frenesí de dirigir
“El respeto del público pasa por el respeto por la música. La fuerza motriz debe ser el amor por la música. El ego constituye una barrera entre la partitura y el público.”
“…la alegría que produce una presentación en una sala de conciertos en donde nadie te detiene para corregirte, donde no puedes retirarte a escuchar lo que hiciste para volver y hacerlo mejor: es ahora o nunca…”
“El frenesí de dirigir hoy en día es una centésima parte de lo que era. Si en un momento dado, no estás seguro de querer hacerlo, porque no vas en la dirección adecuada, puedes decidir en qué momento lo vas a hacer. Si quieres hacer algo a la fuerza, generalmente te queda muy mal. Pero, en esencia, me sigue gustando la música y me sigue gustando la gente.”
“El camino que lleva al éxito es prácticamente el mismo que lleva al fracaso. La gente desea tener éxito enseguida, alcanzar la fama rápidamente, y los artistas ya no sienten lo que sentían antes. Uno debe dejarse llevar por la fuerza que genera su propia vida, como Mozart, que nunca se alejó de lo que era en realidad. Ese es el único camino.”