Primeras impresiones
Una entrevista con Susan Platts al iniciar la tutoría
¿Qué era lo que más le llamaba la atención de participar en la Iniciativa Artística Rolex?
Cuando Rolex me contactó por primera vez, me sentí muy afortunada por el hecho de que me hubieran tenido en cuenta para trabajar con Jessye Norman. Para una profesional joven, disponer de tiempo para aprender de la Srta. Norman es una oportunidad de oro. La idea de reunir a un artista consagrado con un artista joven prometedor genera una dinámica de transmisión de conocimientos y tradiciones entre el mentor y el discípulo que ya existía desde tiempos inmemoriales, pero que había desaparecido en estos tiempos modernos.
¿Ya había tenido un Mentor?
A pesar de haber estudiado con otros artistas vocales, no había tenido ninguna experiencia de tutoría. Creo que esta relación de Mentor-Discípulo hace posible que pidas consejo, abriendo un espacio de confianza para el diálogo sobre temas profesionales y musicales.
¿Qué beneficios espera obtener de esta colaboración?
Aunque puede sonar como una frase hecha, simplemente encontrarme ante la Srta. Norman ya me ha dado bastante. Ya me ha enseñado a permanecer fiel a mis ideas y mis valores y, seguramente, me aportará una gran cantidad de conocimiento sobre técnica, interpretación y lenguaje. Espero profundizar en la música y los personajes, para llegar a tener una expresión más directa y definida.
Obviamente, también estoy ansiosa, como lo estaría cualquier persona, por escuchar cantar a la Srta. Norman. Eso sería una oportunidad extraordinaria para mí. Trataré de aprender todo lo que pueda de una artista tan completa, con quien comparto la creencia de que el significado de la música y su expresión están íntimamente relacionados.
¿Cuál ha sido la mejor parte de ser Discípula Rolex hasta ahora?
El hecho de que Rolex me haya brindado la oportunidad de conocer y trabajar con Jessye Norman. Sin lugar a dudas, eso ha sido lo mejor de la Iniciativa, puesto que el canto es una relación de comunicación directa entre individuos. A través del reconocimiento de Rolex, he adquirido más confianza en mí misma, me he atrevido a actuar en circunstancias en las que, probablemente, no me hubiese atrevido antes. La relación con Rolex es maravillosa; le agradezco infinitamente su apoyo, su interés y su generosidad constante. Además, disponer del tiempo y la oportunidad para “aprender” definitivamente ha aligerado mi agenda.
¿Cuál fue la primera impresión que tuvo de su Mentora?
¡Maravillosa! ¡Absolutamente maravillosa! Es cierto que al principio estaba un tanto abrumada, pero Jessye Norman es tan amable, tan afable y admirable. Me hizo sentir a gusto y, rápidamente, me alejé de la estructura. Me he dado cuenta de que Jessye no es sólo una gran artista, además es un ser humano extraordinario. Más que una intérprete fenomenal, Jessy tiene un alma buena, es una persona honesta y solidaria. A medida que avance el año de tutoría, nuestra relación irá evolucionando, naturalmente. Estoy ansiosa por vivir todas las cosas que haremos juntas.
¿En qué cree que su trabajo se parece al de su Mentora o se distingue de éste?
Cantamos repertorios similares, a pesar de que la Srta. Norman canta más arias escritas para soprano, y a las dos nos apasiona la música alemana. Evidentemente, somos personas diferentes. No me comparo con Jessye Norman, pero siento que a las dos nos gusta comunicar y el canto es nuestro medio natural para hacerlo. En esa medida, trabajaremos en la comunicación: todo desafío técnico o musical se ejecuta con el deseo de transmitir un mensaje musical y su significado lo más claramente posible a la persona que lo escucha, dando vida a la obra y las intenciones del compositor.
¿Cree que las orientaciones de Jessye Norman cambiarán de alguna forma su perspectiva de la música?
Ya lo han hecho. El estar frente a la Srta. Norman me ha influenciado profundamente y siento que mi entusiasmo por todas las posibilidades que ofrece la música y la expresión musical de las emociones se ha renovado. Mi confianza en mí misma se ha fortalecido y ahora me atrevo a abordar nuevos proyectos que antes me hubieran parecido irrealizables.