Biografía
Publicada en 2003
“Siempre me ha interesado el uso de la luz en el arte,” dice Sahel Al-Hiyari, reconocido arquitecto y pintor jordano de 39 años. Es ésta la calidad, entre otras, que le atrae tanto en la obra de Álvaro Siza, a quien llama “un maestro en la escultura del espacio y de la luz”.
“La interacción con Álvaro Siza dejará indudablemente una huella imborrable en mi desarrollo profesional y personal,” explica.
A los 10 años, Al-Hiyari ya tenía una inclinación por el dibujo y le gustaba dibujar los planos de su casa. El dilema del joven jordano entre estudiar bellas artes o arquitectura se resolvió en la famosa Rhode Island School of Design en los Estados Unidos, donde pudo seguir ambas disciplinas antes de concentrarse, finalmente, en la arquitectura, en la Harvard Graduate School of Design y la Universidad de Venecia.
En 1997, después de trabajar con arquitectos en Estados Unidos, Italia, Egipto y Jordania, Al-Hiyari abrió un pequeño estudio en Amán, capital de Jordania, donde pinta y trabaja como arquitetcto. Sus proyectos completos van desde una casa de fin de semana en el valle del Jordán, hasta el Pabellón de Jordania en la Expo 2000 en Hanover, Alemania.
Durante el año de tutoría, Al-Hiyari ganó un concurso para diseñar dos torres de 20 pisos para uso residencial en la ciudad de Kuwait. Fue invitado a participar en el proyecto después de que el promotor de la obra leyera un artículo, publicado en diciembre de 2002 en un número del Architectural Record, que lo señalaba como uno de los 10 mejores jóvenes arquitectos del mundo.
Desilusionado ante la falta de identidad propia en la arquitectura contemporánea de su país y la limitada comunicación entre los arquitectos jordanos, Al-Hiyari agradeció las críticas de Siza sobre sus últimos proyectos. “Trabajar con Siza me ha hecho más prudente acerca de algunas cosas que estoy haciendo, pero al mismo tiempo, me ha dado mucha confianza,” añade Al-Hiyari.